Treze, restaurante en Madrid.

Éste restaurante lo conozco hace varios años. De hecho, en días relajados, suelo recalar allí con unos amigos que son unos amantes del «café martini» que hacen para deleite de…...

Éste restaurante lo conozco hace varios años. De hecho, en días relajados, suelo recalar allí con unos amigos que son unos amantes del «café martini» que hacen para deleite de mucha gente.

Pero, en este caso, ha sido para degustar su afamado cocido de caza. Hace meses que reservamos para poder comerlo (específicamente en el mes de noviembre) para tener la oportunidad in extremis (el último día de la temporada en que lo hacen).

Te lo ofrecen en los vuelcos que quieras (dos o tres). Nosotros pedimos que fuera de acuerdo a la tradición del cocido madrileño, porque -en realidad- es un cocido madrileño hecho con carne de caza.

Como éramos un grupo numeroso (diez personas), reservamos un salón exclusivo para nosotros, separado del trajín del restaurante supersolicitado que es.

Nos recibieron con un escueto aperitivo de pie, justo para todos y cada uno de los comensales. Cada cual eligió si quería una cerveza o un vino. Pero, no hubo nada más. Todos convenimos que, si vamos a comer cocido, lo mejor es no atiborrarse en la previa como si fuera un vuelco más.

Nos equivocamos de pleno. Llegó la sopa, de fideos, claro, como debe ser. Posiblemente, una de las mejores sopas de cocido que me he comido nunca (excluyo por supuesto Malacatín en la comparación). Pero, la voluntad del camarero que nos atendía (uno para los diez, simpático pero escaso) no era que nos volviéramos locos tomando sopa. Hubo que insistir en varias ocasiones para que nos sirviera de nuevo. Algo tan bueno exige repetir.

Después llegaron las verduras y legumbres. Patatas, garbanzos, col… Con el fin de que, el que quisiera, añadiese lo que desease a la sopa. Pero, prácticamente, ya no quedaba sopa. Una sopa muy rica pero escasa.

Y, debe ser para que no notásemos la diferencia, las verduras y legumbres, igual de escasas. Muy buenas, pero escasas.

Y uno se pregunta: será porque se puede pedir lo que te apetezca. Pero, no. Nada de eso. Cuando vas a comer cocido en cualquiera de los afamados restaurantes de Madrid especializados, siempre, absolutamente siempre, tienes que decir «basta, es suficiente». Y si quieres te lo llevas en un tupper (o lo dona el establecimiento a la beneficencia). Pero, en este caso, no es así.

Ha sido escasa la sopa, escaso el vuelco de legumbre y verduras y escaso el de la carne. Carnes de ciervo, jabalí, perdiz, faisán…

Muy buenas pero muy pocas. Comparativamente, me ha parecido buenísimo, escasísimo y carísimo.

60€/persona con bebidas incluidas.

El restaurante Treze se ubica en la calle General Pardiñas nº34, Madrid.

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