Menudeo restaurante, Madrid.

Hoy en día es muy difícil que te sorprendan en un restaurante (¿o no?). Es complicado y no porque no haya calidad (que hay mucha en muchos sitios), sino porque…...

Hoy en día es muy difícil que te sorprendan en un restaurante (¿o no?). Es complicado y no porque no haya calidad (que hay mucha en muchos sitios), sino porque hay tanta calidad en tantos sitios que te acostumbras y ya casi nada te sorprende.

Pero, este restaurante Menudeo, ubicado en la calle Ortega y Gasset nº 68 sí tiene mimbres para sorprendernos. No es la decoración (manifiestamente mejorable), no es tampoco el servicio que es estupendo (algo que no sorprende a nadie en estos días en Madrid), tampoco es la amabilidad y simpatía que te ofrecen los trabajadores de esta empresa.

No. Es la comida. Definitivamente es sorprendente.

Pero es sorprendentemente buena. Y no me sorprende lo buena que es, sino cómo es, de lo que trata, de lo que va.

Al principio no tenía claras las cosas. Llega el primer plato: una crema de calabaza (de la que nunca he sido partidario, como no lo soy de ninguna de las cucurbitáceas). Y me gusta, primera sorpresa.

A continuación un plato para compartir de presa ibérica mechada especiada, con un toque finísimo de pimienta y un aliño de aceite realmente delicado. Cocinada con la propia grasa. Muy bueno.

Berenjena cocinada en brasas y boquerones curados en agua de tomate y vinagre de jerez. Esa maravilla es lo que sigue. A veces piensa uno (antes de probar estas cosas tan historiadas) que mucho más nombre que plato, pero no. En este caso estamos hablando de una maravilla de plato. Una pequeña locura para el paladar.

Le siguen unas deliciosas croquetas. Una bechamel muy líquida, muy suavecita dentro de un rebozado que nadie entiende cómo no se rompe al freirlo.

Ya pasamos a pesos pesados: costilla de ternera laqueada al Pedro Ximénez. Una carne jugosa, sabores intensos que me han maravillado.

Como ocurre también con el siguiente plato: carrilleras cocinadas lentamente, con esencia de los pueblos blancos. No sabría decir cual es la esencia, pero creo que tiene que ver con los mejores cerdos ibéricos de Andalucía.

Seguimos con otra de las sorpresas. Albóndigas de carne de conejo con salsa de verduras hechas a la plancha.

Lo menos que puedo decir es que es sorprendente. He comido y como muchas veces conejo. Recetas sobre todo del sureste de España, donde hay mucho hábito de consumo de esta fibrosa y nutritiva carne, que no contiene grasa. Pero, lo de estas albóndigas es totalmente diferente. Muy buenas de sabor. La textura de la carne de conejo picada es muy diferente a otras más habituales, como el vacuno y el cerdo. Es algo más seca, pero lo contrarrestan con una deliciosa salsa que acompaña a las albóndigas. Especial.

Finalmente, el flan de la casa (del que ellos dicen que es el mejor flan de Madrid) y la tarta de chocolate. Muy buenos los dos postres.

Muy recomendable.

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