Casa Picsa, pizzería argentina en Madrid.

Hace mucho tiempo que quería volver a este restaurante que conozco desde hace muchos años. Creo que, prácticamente, desde que abrió sus puerta en la calle Ponzano 76. Tenía mucho…...

Hace mucho tiempo que quería volver a este restaurante que conozco desde hace muchos años. Creo que, prácticamente, desde que abrió sus puerta en la calle Ponzano 76. Tenía mucho interés en ver la evolución desde la última vez que cené, antes de la pandemia.

El local está como siempre. Casi todas las paredes son de azulejo blanco, totalmente aséptico (parece un obrador de carnicería). Las sillas son todas diferentes, pero todas viejas o envejecidas, no sé muy bien.

Todas las veces anteriores he salido muy satisfecho. Esta vez, un poco menos. Me ha dado la impresión de que están un poco sobrados en cuanto a clientela. Pero, debo reconocer que, aunque algunas cosas las he notado un poco más bajas de nivel, sigue siendo un lugar donde da gusto comer.

Vayamos a lo que comimos. De entrada nos recibieron muy bien, porque teníamos reserva. Si no, hubiera sido imposible. La mesa para cuatro, cómoda y bien presentada. La atención de la camarera que nos sirvió, muy agradable. Aunque me incomodó la actitud con el tema vinos. Creo que se equivocan: primero, no tienen carta de vinos; segundo, dicen que «ellos sólo trabajan con vinos ecológicos«; tercero me dicen el abanico de precios (de 30 a 80€) sin haberle preguntado; cuarto, me dicen que no tienen carta de vinos porque la oferta varía mucho. Finalmente, ni siquiera me dice qué vinos tienen. Ante esa actitud, no pedimos vinos.

La sensación con la comida fue totalmente al revés. Es decir, con carta y sin cuentos. La mesa esta preparada con unas aceitunas aliñadas muy buenas para ir haciendo boca. Pedimos muhamarra (un plato exótico a base de pimientos asados triturados, nueces, tahine y hierbas frescas), unas empanadas, unas de carne de vacuno y otras de queso y pollo. En los dos casos muy sabrosas y bien cocinadas. Jugosas y de masa crujiente.

Después pizzas. Fueron dos pizzas, de las cuales nos sobraron algunos trozos (que nos llevamos después en caja, porque para cuatro personas incluso sobra). Cada pizza era una media de un sabor y otra media de otro sabor. Media de pato e higos, media de setas senderillas y queso gorgonzola, media cuatro quesos y media Aladino (carne de vaca madurada y aceitunas).

No sé cuál de ellas estaba mejor. La verdad es que están increíblemente buenas, todas.

0 comentarios

OTROS ARTÍCULOS

La Zahurda, bar en Madrid.

La Zahurda, bar en Madrid.

Éste es un bar de barrio (barrio de Goya) con enjundia. En una esquina de la calle Núñez de Balboa con la calle Ayala se encuentra este agradable local. Es un típico bar dedicado a los vinos y los ibéricos especialmente. De éstos hay unos cuantos por Madrid, pero éste...

Arrocería La Casona en Llano de Brujas, Murcia.

Arrocería La Casona en Llano de Brujas, Murcia.

A escasos kilómetros del centro de Murcia, Llano de Brujas conserva la esencia de la huerta tradicional murciana. Esta pedanía, rodeada de limoneros, naranjos, acequias y caminos rurales, ofrece al visitante un paisaje donde la agricultura sigue marcando el ritmo de...

El Barco de Ávila, la puerta de Gredos junto al río Tormes.

El Barco de Ávila, la puerta de Gredos junto al río Tormes.

Situado en el corazón del valle del Tormes y rodeado por las impresionantes montañas de la Sierra de Gredos, El Barco de Ávila es uno de los pueblos con más encanto de la provincia de Ávila. Declarado Conjunto Histórico-Artístico, este municipio combina patrimonio...